Una falsa coralillo serpenteó por las calles del centro de Coatepec, desde el Parque Hidalgo hasta el Cerro de las Culebras: ahí, donde estas serpientes abundaban y hoy casi están extintas, arrancó el Segundo Festival Eco Cultural del Bosque de Niebla.
Con él, la asociación Ruta de la Niebla buscó dar a conocer este espacio y sus beneficios ambientales, y promover su protección frente a los riesgos del crecimiento poblacional. El festival gira en torno a las especies —insectos, serpientes, aves, mamíferos— y la flora que habita el cerro.
El Cerro de las Culebras es un pulmón para Coatepec. Es un llamado a la sociedad para que se sume, no solo a la celebración, sino a la reforestación que arrancamos la próxima semana.
— Ruta de la Niebla A.C.
Pero el cerro está bajo presión. Aunque es Área Natural Protegida, en los últimos años nuevas construcciones han invadido parte del polígono. Un análisis de imágenes satelitales estima cerca de cuatro hectáreas ya perdidas por el avance de la urbanización; lo ideal, advierten, sería georreferenciar in situ y garantizar que no se siga invadiendo. De lo contrario, cada diez años el bosque se reduce, hasta que solo quede la parte del Mirador.
En el Senderito se realizan también recorridos de observación de aves, con los que se concientiza sobre la importancia de conservar este bosque de niebla —uno de los ecosistemas más biodiversos y amenazados del país— para que siga siendo refugio de la vida que aún serpentea por el cerro.